CARTA AMOR PROPIO: De mi Para mi

Aunque a veces no sé quererme, hago lo que puedo. Yo lo intento, intento decirme cosas bonitas o leer algún post de amor propio y autoestima para poder aprender cómo cuidarme y sentirme mejor. Pero me es difícil. Aunque hay algo en mí que no entiende cómo no sé quererme bien, como si viniese en un gen el saberlo, piensa que nadie me enseñó a hacerlo. Nadie me enseñó qué tenía que hacer cuando no confiaba en mí. Nadie me enseñó a decirme cosas bonitas. Nadie me enseñó cómo tratarme cuando me sentía vulnerable o insegura. O cuando me sentía culpable, triste o con miedo. Todo lo contrario. Aprendí muy bien a exigirme como si nunca fuese suficiente lo que ya soy. Aprendí a compararme y a verme menos que los demás. De hecho, aprendí a darle más importancia a lo que no me gusta de mí que a lo que sí. Aprendí a no perdonarme y a culparme. Aprendí a esconderme tras mis miedos avergonzándome de ellos.

Tiendo a decirme cosas feas cuando más necesito un piropo. A no entenderme cuando más necesito que me entiendan. A abrir mi herida cuando más necesito sanarla. A decirme cosas que me hunden cuando más necesito motivarme. O a no confiar en mí cuando más insegura me siento.

Ahora me doy cuenta que esta forma de quererme no me lleva a ningún sitio. Bueno sí, me lleva a la infelicidad. Me pone triste y me cabrea. No quiero ser yo la persona que peor me trate, la que menos me valore y la que más me castigue.

¡Ya está bien!

Quiero ser quien más orgullosa esté de mí, decirme cosas bonitas, hablarme con respeto, entenderme, valorarme y confiar en mí. 

Soy genial.

A veces me equivoco porque soy humana y los humanos no siempre sabemos hacer las cosas bien. No puedo ser perfecta aunque sea lo que siempre he pretendido. Es más, no quiero ser perfecta sino sentirme perfecta para mi. Quiero aceptar que no todos los días mi humor va a ser el mismo, que no voy a caerle bien a todo el mundo y que yo también cometo errores. Cuando me sienta vulnerable no voy a machacarme más. Voy a respetar, cuidar y mimar mis heridas. Voy a aceptar mis días de tristeza como acepto mis días alegres. Quiero perdonarme. Perdonarme y dejar de culparme, cambiar la culpa por la responsabilidad para mejorar. No voy a machacarme más por lo que no hago. Voy a valorar lo que hago y lo que soy. Voy a respetar mis ideas y mis decisiones. Pueden ser contrarias a las de los demás y también igual de válidas. Voy a darme lo que necesito y cumplir mis deseos.

Voy a aceptarme. A confiar en mí. A disfrutarme.

Voy a empezar a quererme un poquito mejor.

A tratarme como me gustaría que me trataran los demás. A regalarme el tiempo que me gustaría recibir de los demás y mirarme como me gustaría que me miraran.

Yo puedo quererme. Yo quiero quererme. Quererme como soy. Querer lo que soy.

Sé que no es fácil. Y aún así lo quiero intentar y sé que lo conseguiré. Porque es lo que quiero para mí de mí. Toda la vida que me queda la viviré junto a mí y quiero acompañarme lo mejor que pueda para ser feliz.

Con amor, de mi para mi.